¿QUÉ ES EL COMERCIO?
El comercio es una importante actividad económica en todos los países del mundo. Surgió cuando algunas personas producían más de lo que necesitaban y, sin embargo, carecían de otros productos básicos. Acudían a mercados locales, y allí comenzaron a intercambiar sus sobrantes con otras personas, es decir, a practicar el trueque: daban el bien que les sobraba a cambio de recibir otro bien que no tenían, sin recibir dinero a cambio.
Con el tiempo, el intercambio de productos se hizo más complejo: más personas y más productos hicieron necesario inventar un medio que sirviera para expresar el valor de las mercancías. Apareció el dinero, y los intercambios se facilitaron. El comercio comenzó a basarse en la compra y la venta de productos. Apareció la figura del comerciante: la persona que hace del comercio su profesión habitual. Las compras se pueden pagar al contado (en el momento de la compra se da el dinero en efectivo: billetes, monedas...) o a crédito (se paga poco a poco).
¿Sabías que desde hace unos años en muchos países desarrollados han surgido clubes de trueque? Ponen en contacto directo a productores y consumidores sin necesidad de utilizar el dinero. A los socios se les llama prosumidores (¿adivinas por qué?). Su lema es ‘tú me das, yo te doy’.
¿QUIÉN VENDE Y QUIÉN COMPRA?
El productor vende sus bienes, y el consumidor los compra. A veces, el productor busca un intermediario para que transporte sus ventas: el distribuidor.
En función de la cantidad de productos comercializados, se habla de dos tipos de comercio.
En los pueblos predominan los pequeños comercios, sobre todo, de alimentación, especializados en un tipo de producto: panaderías, mercerías, fruterías...). En las ciudades cada vez hay más grandes superficies (hipermercados, grandes almacenes, centros comerciales...): ofrecen gran variedad de productos y tienen aparcamientos. Se suelen localizar en la periferia de las ciudades, donde el suelo es más barato. ¿Sabes que consiguen un volumen de ventas mucho mayor que las tiendas pequeñas? ¿Sabrías decir por qué?
DIFERENTES FORMAS DE COMERCIAR
Las transacciones comerciales (intercambios de bienes, valores y servicios) se concentran principalmente en las ciudades. Unas veces los productos llegan desde lugares lejanos, otras se producen en las proximidades.
Como ves, comerciamos con distintas personas, sin que sea necesario que estén próximas a nosotros. Y muchas veces nos fijamos en los precios para comprar los productos más baratos. ¿Te gusta comprar en rebajas?
LAS TIENDAS SOLIDARIAS
El comercio justo es una alternativa al comercio tradicional. Frente a los criterios únicamente económicos de este último, tiene en cuenta otros valores: se reconoce el trabajo de campesinos y pequeños productores de zonas empobrecidas (se les paga de forma justa su trabajo para que puedan vivir de él), y el consumidor obtiene productos de calidad, con la garantía de que se han respetado los derechos de los trabajadores y el medio ambiente.
El comercio justo nace en Europa en la década de 1960, y la primera ‘tienda solidaria’ se abrió en los Países Bajos. Surgió para combatir las formas de comerciar de las multinacionales (empresas con actividades en muchos países), que fijaban los precios en función de sus intereses, abusando de su privilegiada situación con respecto al pequeño productor de los países menos desarrollados.
LA PRIMERA GRAN RUTA COMERCIAL
En la antigüedad, la economía era de subsistencia: cada familia producía todo aquello que necesitaba (alimentos, vestido, casa...). A veces acudían a mercados locales o ferias, si tenían sobrantes. Hoy día muchos pueblos indígenas tienen esta economía tradicional.
Solo los grupos más ricos compraban también vestidos lujosos, joyas y obras de arte... Y a veces estos caros productos había que ir a buscarlos a lugares lejanos. ¿Has oído hablar de la Ruta de la Seda? Comenzó entre China y la Roma imperial hace más de 2.000 años. Las caravanas se traspasaban los productos a lo largo de los ¡6.000 kilómetros! de trayecto: lana romana, seda china, metales preciosos, especias... Esta ruta adquirió de nuevo importancia siglos después, gracias a viajeros como Marco Polo.