LA REPRODUCCIÓN Y LOS ÓRGANOS DE LA REPRODUCCIÓN
Reproducirse significa tener hijos o hijas; es decir, formar otros seres con las mismas características de nuestra especie. ¿Qué ocurriría sin la reproducción? El ser humano desaparecería. La existencia de nuestra especie es posible porque somos capaces de tener descendencia, de reproducirnos.
En la reproducción del ser humano tiene que producirse la unión de dos células especiales, una del hombre y otra de la mujer. Para que esto pueda ocurrir son necesarios los órganos de la reproducción. El aparato reproductor del hombre y el aparato reproductor de la mujer están situados en la zona baja del abdomen.
EL APARATO REPRODUCTOR FEMENINO
El aparato reproductor de la mujer está formado por los órganos genitales externos y los órganos genitales internos.
Los órganos genitales internos están dentro del cuerpo y son: los ovarios, las trompas de Falopio, el útero y la vagina.
Los genitales externos o vulva. Es la parte exterior del aparato reproductor de la mujer, donde se encuentran el orificio de entrada de la vagina, el orificio de salida de la orina y el clítoris. Estos orificios están rodeados por unos pliegues de piel que parecen labios, los labios menores. A su vez, esta zona está cubierta por otros pliegues de piel más grandes, los labios mayores.
EL APARATO REPRODUCTOR MASCULINO
En el aparato reproductor masculino se diferencian varias partes que están comunicadas entre sí: los testículos, el epidídimo, los conductos deferentes, las vesículas seminales, la próstata, la uretra y el pene.
EL APARATO REPRODUCTOR MADURA
Entre los diez y los catorce años, en las niñas, y entre los once y los dieciséis años, en los niños, empieza el proceso de crecimiento y maduración del aparato reproductor, lo que significa que se comienza su capacidad de reproducción.